Gaillac, la Ruta de los Vinos

La meseta de Cordes

La tercera y última etapa de la Ruta de los Vinos es la meseta de Cordes que se extiende en la parte norte de Gaillac. Se producen una variedad de vinos de Gaillac, y gracias a su situación geográfica, en particular vinos blancos.

Dos elementos fundamentales caracterizan este terruño:

La exposición:
Las viñas del alto viñedo de Gaillac están plantadas en una altura de 250 a 300 metros snm. Esta situación posterga la cosecha de modo que las vendimias tienen lugar de 10 a 15 días después de las vendimiasde las laderas en la orilla del Tarn. Tanto la altura como la buena exposición de los suelos al sur permiten a la viña y a las uvas aprovechar la radiación solar prolongada y una madurez lenta. Por consiguente, a través de los diferentes componentes de uvas, se desarrollan vinos con aromas finos y ricos.

La calidad de los suelos:
En los alrededores de Cordes, se cultivan las viñas en laderas blancas, es decir en suelos arcillosos y calcáreos los que contienen una gran cantidad de caliza activa. La caliza trae al vino finura, aromas afrutados y típicos. La combinación entre el clima y el terruño permite elaborar vinos elegantes y distinguidos.

 

 

Los vinos blancos tienen un equilibrio armónico. Están ricos en aromas florales y son afrutados y frescos. Bébanse jovenes.
Los vinos tintos están bien equilibrados, perfumados, nerviosos, suaves, ligeros y se guardan fácilmente 4 o 6 años.
Los Vinos rosados están perfumados, ligeros y afrutados.

Menu ruta de vinos